El candidato a la Presidencia del Gobierno presenta junto a representantes de Europa Laica 24 propuestas en materia de laicismo incluidas en el programa electoral para el 20D
El candidato de Izquierda Unida-Unidad Popular a la Presidencia del Gobierno, Alberto Garzón, ha presentado esta mañana las 24 propuestas con las que esta candidatura acude a las elecciones generales del próximo 20 de diciembre. En un sencillo acto desarrollado en el exterior de la Catedral de la Almudena, señaló que “hace casi 40 años desde que se firmó la Constitución del 78. Entonces se logró un avance notable, pero quedaron muchos elementos sin tocar. La sociedad está perfectamente madura para resituar y rediseñar nuestra Constitución y nuestro Estado. Una de las fallas que arrastramos es que todavía no tenemos un Estado laico. Hay demasiados agujeros que permiten que el Estado financia con partidas millonarias a las confesiones religiosas, particularmente a la Iglesia católica”.
Garzón ha estado acompañado por el presidente de Europa Laica, Francisco Delgado, y su responsable de Comunicación, Juanjo Picó. El candidato agradeció en su explicación a los medios la “gran aportación” en materia de contenidos que esta asociación ha hecho para la elaboración de esta parte del programa, lo que da continuidad en el tiempo a la estrecha colaboración que tradicionalmente han mantenido con IU.
Del conjunto de las 24 propuestas presentadas, el candidato a la Presidencia del Gobierno destacó tres de ellas por su concreción y la adaptación a las nuevas exigencias que plantea la ciudadanía: la constitución de un Estado cien por cien laico, la derogación de los acuerdos de 1979 con la Santa Sede y la salida de la religión de los centros de educación públicos.
“El Estado no debe discriminar ni dar privilegios a ninguna confesión religiosa. Hay que eliminar cualquier financiación pública a las confesiones religiosas, así como anular los procedimientos que han existido hasta ahora para dar privilegios a la Iglesia católica o a cualquier otra religión”, señaló.
Denunció también el Concordato que se mantiene vigente con la Santa Sede, del que detalló que “se debe derogar. Hay que denunciarlo porque es un privilegio que nos cuesta miles de millones de euros a los españoles. Las confesiones religiosas se han de financiar por sí mismas, sin necesidad de recurrir a las subvenciones millonarias públicas”.
En cuanto a la tercera cuestión, Alberto Garzón planteó que “la educación ha de ser cien por cien pública y la religión debe de salir de la escuela. No se puede mantener una asignatura de adoctrinamiento religioso”. Enfatizó que debe acabarse con “el privilegio de determinados centros concertados de adoctrinar a la ciudadanía cuando eso está financiado desde lo público. Una sociedad moderna no puede depender de una religión, sea la católica o cualquier otra”.
El candidato de Izquierda Unida-Unidad Popular a la Presidencia del Gobierno reivindicó que “todos los españoles debemos ser iguales y eso implica acabar también con privilegios como las inmatriculaciones de patrimonio y terrenos que eran de propiedad pública”, ejecutadas en los últimos años con impunidad y de manera indiscriminada con supervisión de la jerarquía católica y el respaldo del Gobierno del PP.
“Ahora -explicó- que tenemos una Ley Hipotecaria que reconoce que la Iglesia no tiene derecho a inmatricular propiedades que no le pertenecen, tenemos que hacer un registro de bienes legítimos e ilegítimos de los que se ha apropiado la Iglesia desde 1946 para devolvérselo a la ciudadanía”.
Ezker Anitza IU Ezker Anitza IU